Las Dos Irenes llegan al Ícaro

A partir de una historia familiar que el cineasta brasileño Fabio Meira escuchó cuando era niño surgió la película Las Dos Irenes, la cual filmó 15 años después y tras su estreno en La Berlinale, se presentó en el 32 Festival internacional de Cine de Guadalajara (FICG), donde obtuvo el Premio a Mejor Ópera Prima y el Mayahuel por Mejor Fotografía. Este año llega a Guatemala donde se presentará en el Ícaro, Festival de Cine Internacional en competencia dentro de la categoría "Largometraje Ficción Internacional"

Las Dos Irenes cuenta la historia de Irene, una joven de 13 años que descubre que su padre tiene una segunda familia y que comparte el mismo nombre con su media hermana, “después de 15 años de haber escuchado la historia de mi abuelo decidí escribir sobre eso, no se trata de una película biográfica, solo fue el punto de partida”

Así, el joven cineasta se dio a la tarea de buscar a sus protagonistas y tras realizar un casting a 250 niñas encontró a Priscila Bittencourt en una escuela de ballet clásico y actuación, mientras que a Isabela Torres llegó a través de una fotografía publicada en Internet en un sitio de modelos, “lo más interesante es que ambas tienen personalidades totalmente distintas a las de sus personajes”.

El escritor Gabriel García Márquez, en un taller en 2008 en la escuela de San Antonio de los Baños en Cuba, terminó de darle el impulso a Meira para que imagine su propia fábula en Goiás, como el Nobel colombiano hizo con Aracataca.

Con un presupuesto limitado que incluyó algunos fondos estatales, Meira emprendió la aventura de filmar en Goiania, Brasil, su ciudad natal, “con esto aprendí que muchas veces las dificultades hacen que las cosas salgan mejor, surge mayor creatividad y al final estoy convencido de que todas los retos que tuvimos fueron para el bien de la película”.

La localidad homónima al Estado brasileño le proporcionó la luz natural, la arquitectura del pueblo y la naturaleza para contar la historia de Las dos Irenes. El realizador y la directora de fotografía, Daniela Cajías –de nacionalidad boliviana–, se conocieron cuando eran estudiantes en la reputada escuela de cine cubana. Ambos utilizaron un sutil juego visual con los espejos y los reflejos como un recurso narrativo para retratar la dualidad que muestra el filme. “La película trata sobre la identidad y hay una duplicidad. Cuando uno deja de ser niño y pasa a la vida adulta, es un momento cuando uno se mira al espejo. Se está transformando físicamente, está intentando saber quién es, a quién se parece, y está intentando pensar quién quiere ser” según cuenta Meira, fue una influencia en el uso de la luz natural para él y Cajías, ya que considera que el director de fotografía, también sueco, era un maestro en el uso de ese recurso. Por tal motivo, la iluminación nata de Goiás fue muy trabajada, explica la cinefotógrafa. “La luz era realmente hermosa, la redireccionamos, la pasamos por difusores, filtros, con rellenos positivos y negativos, para darle a cada una de las secuencias la personalidad que merecía”, añade Cajías, quien fue galardonada con el premio a mejor fotografía en Guadalajara.

La directora de fotografía, que actualmente reside en Madrid, dice que disfrutó mucho de formar parte de la película, ya que, antes de 2015, tenía tiempo sin rodar debido a su embarazo. Recientemente trabajó en el documental Mi Hermano de Alana Simoēs, producción mexicana rodada en Madrid, y en la película española Los últimos de Filipinas, como parte del equipo de Álex Catalán.

Muchos aspectos de Las dos Irenes van casados a la imagen. Entre ellos el enfoque individual que la lente de Cajías le dio a cada entorno de los personajes. A través de la mirada de ambos, Las dos Irenes fija una mirada de postal familiar anacrónica. “En el fondo es todo un postureo. La familia perfecta en el fondo está llena de secretos, eso también quiere contar estas escenas llena de falsedades”

Meira recuerda que aquel día en Cuba, García Márquez dijo que los finales tenían que ser explosivos debido a que los personajes habían pasado por tanto y que el espectador merecía un desenlace grandioso. El realizador brasileño cree que Gabo estaría contento con Las dos Irenes y espera que tenga el mismo efecto allá donde sea proyectada.

Finalmente, Fabio Meira adelantó que ya trabaja en su siguiente película, cuyo guión escribió hace cuatro años y tendrá como protagonista a la destacada actriz brasiñela Renata Sorrah, la película se llama Tía Virginia y la historia se enfoca ahora de mujeres mayores, “el universo femenino siempre me ha cautivado por su complejidad y riqueza”.